28 de abril de 2012

Un año después...

A veces me gustaría ser Danko. Me gustaría tener un corazón tan brillante que nos hiciera salir de la oscuridad. M me diría que ya lo tengo, y yo le diría "no digas tonterías" y M sonreiría y me daría un beso en la frente.

Y esa es la razón de que yo no venga más aquí. No necesito escribir porque puedo hablar, creo que nunca había sido tan libre para hablar y ser escuchada.Y se me olvidó escribir. Porque mientras que otros quieren ser oídos por el mundo entero, yo soy feliz con saber que una sola persona me escucha.

Y seguiré sin escribir... Mientras sigo dando clases me saco el carnet de conducir, mientras me saco el carnet, trabajo en mi proyecto final de carrera, y mientras trabajo en ello redacto mi memoria del prácticum y cuando no hago todo eso...... Soy feliz.

Buenas noches Mundo.

23 de mayo de 2011

22M Cambiando el rumbo


Damas y caballeros, en su momento predije el mazazo electoral que iba dar el PP sobre España entera, os lo pueden confirmar con quienes hablé. ¿Y qué? ¿De verdad no lo esperabais? ¿De verdad creéis que ésto se acaba aquí? Estáis muy equivocados.

La abrumante victoria del PP no os deja ver más allá de vuestras narices. De ejemplo pondré mi pueblo, Pinto. El número de votantes de PP y PSOE han sido alrededor de 15.000, absolutamente igual que las anteriores elecciones, la única diferencia es que en lugar de estar 7.500 vs 7.500 ha estado 10.500 vs 4.500... 

Sin embargo un partido como el MIA (movimiento de izquierda alternativa), al que yo confié mi voto, ha tenido casi 1.700 votantes, siendo la tercera fuerza, un partido que en las otras elecciones no pasó de 400 votos. Y Upyd absolutamente igual. No sólo eso sino que los votos nulos y los votos en blanco han pasado de 150 y 350 a 650 cada uno.
¿Os dais cuenta? Me siento orgullosa de esos 3.000 votantes que cambiaron de opinión, que vieron en partidos como esos un cambio posible.
Por otra parte hay muchísima gente que se ha abstenido de votar. Dicen que están en su derecho. Ante todo pienso respetarlo pero, sinceramente, ¿qué clase de derecho es ese para llevarlo con orgullo? Hace 40 años pudimos crear una democracia, hace 40 años la gente salió a la calle entusiasmada por la idea de elegir sus gobernantes. ¿Qué ha pasado con el espíritu? ¿Dónde lo hemos dejado? Es verdad que se puede no votar pero ¿qué se gana?

Mucha gente se escuda en la idea de que ningún partido defiende sus intereses y no quieren votar al menos malo. Bien, ¿cuántos partidos existen? ¿alguna vez se han molestado en manifestar sus intereses esos posibles votantes? Aquellos que no votan reflejan un conformismo con el poder gobernante que salga, quizás no es su intención, pero si lo analizamos es verdad. No sólo eso sino que hay falta de confianza en lo que puedan hacer otros partidos.

Veréis, un partido minoritario es como un estudiante recién licenciado: no tiene nada excepto sus ideales. Es el poder ininterrumpido lo que corrompe a los partidos. Se trata de renovarse o morir. Y si yo votara a IU y este tuviera el poder mucho tiempo seguramente también habría que renovarlo pero somos nosotros los que tenemos ese poder, el poder de decir basta.

El PP y el PSOE han ejercido el poder estos años, ya perdieron sus ideales hace tiempo y si dudáis de que los tuvieran ojalá pudiera levantar la cabeza Pablo Iglesias y demostrároslo. Por eso insisto, tenemos un año para mejorar la situación, tenéis un año para decidir vuestro voto, pensad que votar, al igual que no votar, es un derecho y como tal debemos aprovecharlo. 

Esta lucha, esta revolución no ha hecho más que comenzar ¿qué creíais? ¿qué con una semana bastaba? Cada vez somos más, cada vez se sumarán más, poco a poco los menores van cumpliendo 18 y somos las nuevas generaciones las que debemos recordar a nuestros padres y abuelos por qué se luchó en este país: Por una democracia real.

Os pido, pues, nada de llantos, lamentos y deserciones. Hemos cambiado el rumbo, no como desearíamos, pero hemos empezado, no lo dejemos ahora. Levantad la cabeza y caminad a vuestras plazas, que no nos vean decaer.

26 de abril de 2011

Indignaciones y tornos asesinos

Un mes ha pasado desde la la última entrada... Menudo estado letárgico del blog. La culpa es sólo mía, no puedo negarlo, he estado por ahí perdida...

Bueno, tras varios meses pensando en qué hacer con mi vida decidí volver a mi hogar... El Parque Warner. El único problema es que he vuelto en calidad de auxiliar 10000. ¿Qué es esto? diréis. Yo os lo explico gustosa.

Resulta que debido a... (bueno, ni siquiera sé a qué es debido) el parque decidió crear una nueva categoría de trabajo: el auxiliar del auxiliar. Lo gracioso es que esta nueva categoría hace lo mismo que el auxiliar normal repito LO MISMO, la única diferencia es que cobramos 2 euros menos la hora casi. He aquí mi  indignación... Hay que tener morro para crear una "categoría" así... Y aquí estamos algunos que de hecho hemos sido operadores (lo siguiente a auxiliar) cobrando calderilla sin posibilidad de volver a ser operadores casi... 

Pero lo mejor de todo: los visitantes... ¿Qué pasa con el cerebro? ¿Dónde lo dejan? 

Yo: ¿La niña no tiene entrada? Permítame un segundo que la mida... Mide más de 1 metro, debe pagar entrada.
Visitante: Si , hombre... Me vas a hacer pagarle entrada, lo llevas claro.
Yo: Lo siento mucho, pero no puedo dejarles pasar si la niña no lleva entrada.
V: ¡¡Pero si es el kiki y las zapatillas!!
Yo: Le aseguro que no estoy mirando el kiki y la niña se va a montar con zapatillas en las atracciones, debe pagar la entrada.
V: ¿Pero tú eres imbécil? Claro, como cobráis lo que cobráis os creeis con derecho a joder a la gente! ¿Vas a comisión, guapa?
Yo: Le aseguro que mi sueldo dista mucho de lo que imagina, y no, no voy a comisión, sólo hago mi trabajo.
Compañera: Deja a la niña anda...
Yo: No me da la gana y menos como me están tratando, esta niña necesita entrada.(sin que lo oigan los visitantes).
Visitante: No me vengas con gilipolleces, vas jodiendo a la gente, no tienes otra cosa que hacer, ¿o qué?
Yo: Simplemente no me voy a jugar mi puesto de trabajo, acompáñenme a atención al cliente, por favor.

La cosa siguió un rato más... Con más palabras cada vez más bonitas... Pero me indigna bastante tener que soportar ese trato cuando es MI trabajo... Son la clase de cosas que te dejan mal sabor de boca durante una hora larga.

Por si alguien no sabe lo que es un TORNO.
Por si no se ha notado, esa conversación tuvo lugar en la entrada del Parque, donde he estado estos días. En ese sitio es donde descubres que el mayor enemigo del ser humano es: EL TORNO. Tenía ganas de hablar de este "ente" (el 80% de los visitantes ni siquiera sabe lo que es). De hecho tenemos varios modelos de visitantes a la hora de enfrentarse a uno de estos:
  1. El padre asesino: Tiene tantas ganas de pasar al parque que insiste continuamente al niño para que pase, el niño, que no sabe ni lo que tiene que hacer le mira confuso, a lo que el padre responde girando el torno con tanta fuerza que la siguiente barra le golpea en el cogote a su querido hijo, quedando aturdido. Otra modalidad es no ponerse de acuerdo con el pequeño y girar la barra mientras el niño hace el movimiento de pasar por debajo, lo que provoca que la cabeza del niño quede encajonada entre torno y barra o que se lleve una hostia de la buenas.
  2. El listo: Él o ella ha pasado por taquilla, le han dado una entrada pero no importa porque el torno se moverá sólo con su presencia. Resultado: choque frontal contra el torno a lo bestia y pérdida de la dignidad.
  3. El inocente: Resulta que ha pasado con su entrada pero cuando sale y vuelve a entrar piensa que en lugar de la entrada el torno se mueve por la gracia de Dios pasando por el lector el sello de Silvestre que le acabamos de poner en la mano.
  4. El prisas: Este es muy simple, se pega tanto al de delante que cuando se mueve el torno, la barra le golpea en sus partes, suelen disimular.
  5. Padres imbéciles (no tengo otra palabra): Que piensan que un carro puede pasar por un torno... Tenemos que explicarles que para desatrancar el carro deben bajar al niño y plegarlo...
Ni bichos raros ni pollas... Seremos extinguidos por los tornos, asesinos natos donde los haya.

18 de marzo de 2011

Kilma

Como todos pensamos, lo de que el mundo termine en el 2012 pasa a no ser algo tan difícil de creer. Como dijo anoche Bfn, por primera vez todos esperamos con ansias las noticias, todos. Aunque sinceramente no creo ni la mitad de lo que dice la TV, es una norma que tengo y que este año estoy refutando. Posiblemente hable de ello en algún momento.
Ahora mismo lo que me interesa es dejaros un pequeño relato. Cuando yo tenía 11 o 12 años tuvimos que redactar 3 relatos cortos para clase, uno fantástico, uno de aventuras y otro de terror. 
Este fue mi relato fantástico:


    Kilma observaba  pensativo el rastro plateado que  dejaba  el agua al bajar por la ladera oeste del  monte  Onis. El  sol, que  empezaba  a difuminarse  en la línea del  horizonte, le  daba un  resplandor casi irreal. En este lugar, que sólo él conocía, una confortable calma se apoderaba de él, siempre que podía venía a este paraje para recordar su pasado más reciente, que a él le parecía tan lejano, tan remoto. El monte, el valle, el lago, la cascada... Era un oasis que había escapado inexplicablemente al desastre nuclear. Aquel paisaje le recordaba tanto a donde él había vivido de pequeño... Pero le costaba mucho recordar aquellos años, las imágenes acudían desordenadas a su mente, apenas se acordaba siquiera de su madre o de sus hermanos, tan sólo del vago recuerdo de un lugar como aquel... Entonces una lágrima surcó su cara, recordándole que tenía que llorar en secreto, ya que nadie de los suyos sabía llorar, decían que era síntoma de debilidad y cobardía. Sabía que las normas eran muy estrictas respecto a eso y, desde luego sabía lo que le pasaría si le cogían, pero las lágrimas eran lo único que había heredado de la antigua civilización, y aunque estuviese marcada por el dolor y las guerras, él no estaba dispuesto a perder ese legado que le marcaba como hombre.

    El sol ya había desaparecido tras las colinas. Una brisa fresca despertó a Kilma de su ensueño. Volvió a la realidad y se frotó la cara con las manos. Detrás del monte quizás le estarían buscando, el toque de queda estaba cerca. Lentamente caminó de vuelta al poblado, pensativo. Tenía treinta años, así que le quedaban pocos de vida, cinco, quizás diez, pero eso no tenía importancia, su funeral sería una fiesta alegre en la comunidad. Él sería el primero en morir, pero el poblado estaba lleno de niños. Poco a poco poblarían de nuevo la Tierra, se crearían nuevas aldeas y la humanidad se multiplicaría.

    Ya era de noche cuando Kilma entró en el poblado. Lika le hacía señas desde la cabaña, sonriente. Hacía tres años que vivía con ella y, al acercarse, observaba las mutaciones que la gran catástrofe , la gran guerra había causado en los hijos de los pocos supervivientes: sus manos, con tres largos dedos, su piel aceitunada, las pupilas moradas de sus pequeños  ojos... 

    No podían tener hijos. Él era un niño pequeño cuando todo pasó y la radioactividad había destrozado su organismo. La contaminación lo cubría todo, ningún ser vivo podía escapar a su sepulcral manto, todo estaba yermo.

  - No puedes desaparecer así, sin decir nada. Los Sumos Hacedores te descubrirán un día y tendrás problemas.

    Había verdadera preocupación en las palabras de Lika. Los Sumos Hacedores eran una veintena de supervivientes que se habían proclamado el órgano legislativo, judicial y ejecutivo, con normas bastante extrañas que se establecían por la fuerza. Decían que era la única forma de repoblar de nuevo la Tierra si que imperara el caos de nuevo, pero en realidad era una oligarquía, una dictadura como otra cualquiera.

    Kilma podría haber estado entre ellos, pues le ofrecieron acompañarles en su camino al poder, pero él no quería formar parte de esa farsa y, además, cuestionaba su forma de gobernar continuamente. Él tenía otras metas, soñaba con un nuevo mundo, un mundo mejor, sin autocracias ni oligarquías como aquella, y sobretodo sin guerras. Antes de irse para siempre, quería dejar a estos nuevos terrícolas surgidos de la catástrofe , la historia del antiguo mundo, para que ellos, que no habían conocido otra cosa que la más absoluta desolación, no cometieran los mismos errores.

    Para que el sueño de Kilma de una vida mejor se cumpliera debía parar el avance del poder de los Sumos Hacedores. Para ello formó junto a Lika, su compañera inseparable y leal, un grupo clandestino de personas, si personas podían ser llamados, pues las mutaciones de algunos eran tan terroríficas, que apenas asomaba en ellos un atisbo de humanidad, pero, pese a ello, eran humanos, y en lo hondo de su corazón, les dolía y les atormentaba.

    Luchaban  por conseguir un mundo mejor y por afirmar su derecho a la libertad. Sus intenciones eran nobles, pero carecían de medios, lo único que podían hacer era manifestarse, y Kilma sabía, todos sabían, que con intenciones no se ganan batallas. Debían prepararse, pero no para combatir, ya habían tenido suficientes contiendas, sino para dialogar, debían hablar con los Sumos Hacedores. Kilma todavía tenía la esperanza de que les escucharían, entrarían en razón y todo se resolvería.

    Pero no era tan fácil como su imaginación quería hacerle creer, los Hacedores se negaban a hablar con ellos, a pesar de las continuas manifestaciones. Las cárceles se llenaban cada vez más de jóvenes manifestantes. Kilma, sin embargo, tenía esperanza, citó a todos al día siguiente, nada más salir el sol, a las puertas del Consejo.

    El día se desperezaba, áspero y gris y el cielo era un presagio de malos acontecimientos. Vestidos con sus trajes de amianto (¿?), Kilma y Lika salieron en busca de los demás. Sabía que los Hacedores se habían cansado, que era posible que enviaran a sus tropas con órdenes claras y contundentes. A Kilma no le importaba, vivían en el futuro, un futuro desolador gracias a la locura de los humanos. Eran pocos y otra vez la misma historia, unos pocos sometiendo al pueblo. Se sentían obligados a evitarlo a cualquier precio.

Una inmensa muchedumbre les esperaba frente al Congreso. Varios soldados rodeaban la plaza, quizás demasiados. La voz de Kilma se alzó sobre las demás:

     - Queremos hablar con ellos, no es necesaria la violencia.
     - Tenemos orden de no dejar pasar a nadie.
     -Sólo queremos ver si podemos llegar a un acuerdo, eso es todo.

En los soldados había una mueca de asco. Kilma se dio cuenta de que cientos de soldados habían salido de todas partes.

     - ¡ATACAD!- gritó uno de ellos.

Una nube cayó sobre ellos. El aire se hizo denso, cargado de polvo y sangre. Crujía la tierra bajo sus pies, parecía que se desangraba. 
Kilma lloraba.

Espero que tengáis en cuenta que es un cuento corto de cuando era pequeña pero creo que es bastante... ¿Cómo escribí yo esto? Aún me lo pregunto. En aquél momento sólo me importó que saqué un 10.

15 de marzo de 2011

Traumas infantiles

Estaba yo tan tranquila mirando pelotas azules en mi casa cuando me he puesto a recordar momentos traumáticos de mi infancia... Después de perder otros 20 min dándole vueltas he decidido poner aquí los 5 peores.

1. Gato vs Padre.
Siendo yo una inocente niña, un gato intentó aprovecharse de mí. La situación era que mis abuelos tenían una casa en medio del campo y por lo tanto estabas rodeado continuamente de bichos, incluidos mis dos pavos, que protagonizan otro de los incidentes. El caso es que yo estaba comiendo un bocadillo de estos de tableta de chocolate, el bocadillo más tonto del mundo y el más querido por todos nosotros. En esto que llegó un gato que se me acercó felizmente, cuando yo iba a decirle algo en plan "minino bonito", el bicho me dio un zarpazo y mientras yo lloraba se llevó felizmente mi bocadillo.
Mi padre, al presenciar tal injusticia, se hizo otro bocadillo y  se sentó a esperar al gato. El gato, que se que encima de malvado era un glotón, apareció a robarle el bocadillo a mi padre... En el momento en el que se acercó mi padre le dio tal patada que yo perdí de vista al gato momentáneamente, que por supuesto cayó de pie, pero acojonado, y yo dejé momentáneamente de llorar.
Pd: Para gente y asociaciones que dicen que a los bichos sólo se les puede acariciar... El gato está bien, ok? Todos tranquilos.


2. Pavo o pollo?
En la misma casa antes mencionada tenía yo 2 pavos... No recuerdo ni cómo ni por qué tenía a esos bichos. Sólo recuerdo que lo dejaban todo lleno de cagadas y eso no dejaba de crecer y crecer. 
Un día mis papás me dijeron que tenían que llevarse a los pavos a una granja porque era demasiado grandes y no podíamos mantenerlos, entre lágrimas acepté. Lo pasé verdaderamente mal. Pero ahí no termina la cosa. Estábamos cerca de fechas navideñas y supongo que algunos ya irán atando cabos... Esas navidades nos comimos dos pollos bien grandes.
Lo peor es que no caí hasta años después... Estando en casa reflexionando sobre el tema se me reveló todo en mi mente. Qué hijos de puta, encima me los comí.


3. Mira máma, sin dientes.
"WTF?"
Vale, este recuerdo ni siquiera es un recuerdo porque a mi me lo han contado pero me dejó bien marcada. 
Cuando era pequeña empecé a andar con 9 meses, yo es que siempre he sido muy rápida para todo. Un día, recién aprendida yo, vinieron mis primos a casa, creo que eran mis primos y si no, eran los hijos de unos amigos de mis padres, el caso es que vinieron unos y yo les parecía una cosa monísima, por supuesto, y se metieron conmigo en una habitación. Nadie sabe qué pasó en ese tiempo pero yo terminé llorando y con la boca llena de sangre.
Del susto dejé de andar y físicamente hablando tengo el frenillo roto, al ser chica no os tengo que especificar cuál. 
Los susodichos dijeron que yo me había caído sin más... A saber. Hasta los 12 meses no volví a andar de nuevo y me he quedado medio lela.


4. Plof!
Me caí a un río, ¿vale? Fin del tema.


5. Dos puntos.
Estaba en casa de una amiga, haciendo deberes, yo creo que tendríamos como 10 años o así. De repente empezamos a hacer el gilipollas con los lápices ¿nunca habéis jugado a hacer agujeros en el papel? Pues yo sí, sólo que el agujero se hizo en mi mano y me dieron dos puntos. Como tal no fue muy traumatizante, pero traumatiza que me lo clavara yo misma, es de esas cosas que te ponen colorada cuando las cuentas... Todos tenemos un pasado.
Pd: Para aquellos defensores de estos bichos: el lápiz no sufrió daños.


Y sinceramente, creo que es suficiente por hoy. Las caídas, excepto la del río, no merece la pena ponerlas porque son muchas y variadas, yo es que soy así como torpe. De caerme en un hueco de árbol, por la parte de las escaleras de un tobogán (esa fue terrible también, me quede medio en coma de la impresión), en plancha mientras corro o directamente perder el equilibrio a tener scarface una semana entera o reventarme los braquets de un golpe (me los quitaron eh, ya no llevo esas mierdas en la boca).

Eso sí, nunca me he roto nada. 


14 de marzo de 2011

El parque

Parque Warner. 
¿Sabéis lo que es currar en un parque de atracciones? Es como una pequeña ciudad, por lo que las gilipolleces, rumores, situaciones extrañas y demás se multiplican hasta alcanzar límites insospechados. Os dejo algunas de las frases y momentos que recuerdo, los hay mejores, pero mi memoria no da para más.

Colección de frases:


- ¡Cuatro personas por filaa!

- Pero somos 7 (cara de pavor)
- u¬¬ 


- Chicos, por aquí no podeis pasar, ¿no veis que hay una cadena??? 

- Pero entonces, ¿por donde pasamos??
- Por la puerta.


- Somos 23
- Pues en la barca caben 20 personas, vais a tener que dividiros...
- Entonces esperamos a la siguiente.
- Son todas iguales... u¬¬


(En taquillas)
- ¿Me deja ir un momento al coche? ¿Puedo salir un segundo?
- Pero señora, si ya está fuera... Aún no ha pasado al parque... =S


- El niño no puede montar, no da la altura.
- Pero si le falta un centímetro.
- Caballero, ahi cabe un balón de fútbol, eso es más de un centímetro..
- Bueno, más o menos... ¿no?




(Un visitante insulta a un compañero)
- ¿ven la barca? Pues sólo tienen que atravesarla para salir...
- ¿Perdón? 
- Fuera.


Atracción no recomendada a embarazadas, personas con claustrofobia, problemas del corazón....
- ¿Alguien desea abandonar la atracción?
(Un niño) Yo me quiero bajar.
- ¿Y eso peque? 
- Es que me estoy empezando a aburrir...
- ¿En serio? Me quiero ir a casa... (risas de visitantes en mi cara)





(Despues de montar en Yogui)
- Yo no sabía que esto mojaba, deberían avisarlo antes de montar...
- O_O


En Hotel Embrujado, en la completa oscuridad..
- Uy, aquí hay algo... AAAAAAAHHH!!!
- A ver, que no como, que sólo te estoy sujetando la puerta y ahora que sabes quién soy, ¿podrías quitar la mano de ahí? Menudos hombres adultos estáis hechos.

- Eres una borde.
- Ya, pero yo arranco la atracción, ya puedes empezar a adularme.

Y os dejo con una frase que muestra la seriedad y el compromiso que hay en el parque:

Dándolo todo en el trabajo
Trabajador delante de visitantes: ¡Cuando llegue mi último día me voy a subir a un torno y os voy a gritar a todos que me chupéis la polla, mamones!